La Hoja de Ruta del Biogás que el MITECO ha publicado en estos días multiplica por 3,8 la producción de este gas renovable para 2030.

El 45% de la producción de biogás en 2030 se consumiría directamente, en usos térmicos o eléctricos, sobre todo en la industria, mientras que el 55% restante se convertiría en biometano para su uso en movilidad relacionada con el transporte pesado o se destinaría a la red de gasoductos.

De los cinco ejes de actuación con 43 medidas concretas, se destaca la creación de un sistema de garantías de origen, que permitirá a los consumidores poder elegir la compra de gas fósil convencional o de gas de origen renovable.

Los cinco ejes de actuación son los siguientes:

  • Instrumentos regulatorios. Incluyen las citadas garantías de origen, con independencia de que el biogás se consuma directamente o se transforme en biometano; la agilización y homogeneización de los procedimientos administrativos en todo el territorio nacional; y la mejora de la normativa sobre residuos, para facilitar la obtención del gas renovable –por ejemplo, valorizando las emisiones evitadas– y el uso posterior del digerido resultante tras el proceso anaeróbico, principalmente como fertilizante.
  • Instrumentos sectoriales. En este eje de actuación destaca el potencial establecimiento de objetivos anuales de penetración en la venta o consumo de biogás, con cuotas de obligado cumplimiento; además, entre otras medidas, se propone fomentar la producción del gas renovable en zonas con abundante materia prima –donde haya industria agroalimentaria o plantas de tratamiento de residuos y compostaje–, junto con medidas para promover o bien el consumo in situ, en flotas de vehículos, en usos térmicos o en la producción de hidrógeno, o bien la sustitución del gas fósil vehiculado en los gasoductos, siempre que sea económicamente viable.
  • Instrumentos económicos. Mejorar el tratamiento fiscal y establecer ayudas de diversa índole, algunas condicionadas a cumplir requisitos de reducción de CO2. Se añadirían a las existentes, como las del Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI), el Instituto para la Diversificación y el Ahorro de la Energía (IDAE) o numerosos programas europeos.
  • Instrumentos transversales. Buscan priorizar los proyectos de biogás en zonas de transición justa, introducirlo en pliegos de contratos públicos, divulgar sus ventajas, crear comunidades energéticas y grupos de trabajo para facilitar su implantación, etc.
  • Impulso de la I+D+i. Fomentar la investigación para reducir las emisiones de gases contaminantes, para producir nuevos residuos biodegradables, para aumentar el consumo de biogás en la industria y para el transporte.

El desarrollo del biogás en España ayudará a fomentar el desarrollo de la economía circular y reforzará la creación de valor en las zonas rurales colaborando con una transición energética justa e inclusiva. 

El plazo para presentar observaciones a la Hoja de Ruta finaliza el 15 de septiembre de 2021 pudiendo remitir estas alegaciones al correo electrónico bzn-hrbiogas@miteco.es, indicando en el asunto “Hoja de Ruta de Biogás”.