La Comisión Europea presentó el pasado 31 de diciembre una propuesta elaborada tras la consulta con expertos, desde la cual Bruselas reconoce al Gas Natural como energía necesaria para la transición hacia la neutralidad climática, dentro de su catálogo de actividades verdes. 

Esta posición de la Comisión se basa en el pragmatismo y el reconocimiento de que las tecnologías menos contaminantes utilizadas en la actualidad, como el Gas Natural, son esenciales para viabilizar una transición energética más limpia hacia una economía libre de emisiones.

Durante los próximos meses, la Comisión Europea debe convencer de su contenido al Parlamento Europeo y a los Estados miembros alguno de los cuales ya han mostrado su rechazo a estos planteamientos. Los países miembros deben presentar sus observaciones y la Comisión Europea decidirá sobre su futuro, ya que, aunque no hubiera consenso, podría avanzar dado que la propuesta no requiere de unanimidad para salir adelante.

Esta iniciativa de la Comisión concede la etiqueta de verdes a las plantas de generación de electricidad con gas natural hasta 2030 y a las centrales nucleares que ya están en marcha o a las que se construyan al menos hasta 2045.

Los argumentos que expone Bruselas pasan por defender la necesidad de recurrir al gas natural y a la energía nuclear para no dañar la actividad económica y el empleo y para evitar que los precios energéticos se mantengan en los niveles actuales.

Fuente de la imagen: LogiNews