Alsa, compañía líder de movilidad sostenible, ha ampliado su compromiso con la reducción de emisiones con el ambicioso objetivo de adquirir exclusivamente vehículos 100% cero emisiones para sus flotas de ámbito urbano de cara a 2030. Este objetivo ha sido ratificado en su Memoria de Sostenibilidad, en la que expone sus actuaciones en materia de RSC en torno a sus valores de excelencia, seguridad, clientes, personas, comunidad y medio ambiente. Ya desde 2020 la compañía solo incorpora a su flota autobuses urbanos Eco o Cero emisiones. Este compromiso reafirma su objetivo de alcanzar la neutralidad en carbono para el año 2050.

«Con la memoria de sostenibilidad damos testimonio de los logros alcanzados a lo largo de 2020, de los que me gustaría destacar los desarrollados dentro de nuestro valor de Comunidad por su especial dedicación a mitigar los efectos de la COVID y, por otro lado, al medio ambiente, con unos compromisos claros e inversiones muy relevantes, para lograr la reducción de la huella de carbono y alinearnos al objetivo de descarbonización en 2050«, ha afirmado Jorge Cosmen, presidente de la compañía, en la presentación de la Memoria.

Solo desde 2020, Alsa ha invertido más de 23 millones de € en 78 vehículos Eco o Cero y las cifras aumentan a 136 vehículos y 46 millones de € si se analiza desde 2019. Estos esfuerzos crecientes se han materializado en la reducción de un 18.4% de sus emisiones desde 2015. De hecho, la estrategia medioambiental de la compañía, encaminada a la reducción de emisiones que genera su actividad, ha sido galardonada este año por la plataforma Empresas por la Movilidad Sostenible con el Premio Nacional de Movilidad en la categoría de Gran Empresa.

«En Alsa somos conscientes de que, a pesar de los avances conseguidos, queda mucho por hacer en lo que a compromiso medioambiental se refiere. Para el sector del transporte de viajeros por carretera supone una gran inversión no solo económica, también de tiempo y personas, para poder lograr modelos innovadores que cuiden nuestro entorno» afirmaba Francisco Iglesias, consejero delegado de Alsa, «por esta razón hemos puesto metas ambiciosas y nos hemos adherido a diversas iniciativas que nos ayudarán a acercarnos cada vez más a lograr una movilidad completamente verde».

En el Informe se detallan los seis puntos de su estrategia medioambiental: reducción de la huella de carbono, del consumo de energía en transporte, del consumo de energía en instalaciones, gestión de residuos, gestión del agua y formación y sensibilización de los empleados.

«Sabemos que no podemos quedarnos en los objetivos marcados para 2030. Cuando lleguemos aún quedará mucho por hacer, y no podemos conformarnos con la neutralidad en carbono para 2050. Nuestro compromiso debe ser total: ciudades verdes, entornos verdes, un país y un mundo completamente verde. Todo lo que hagamos desde Alsa y desde el sector de la movilidad contribuirá a ello» explicaba Ignacio Pérez-Carasa, director de Relaciones Institucionales y RSC. «Por esta razón – añade- la estrategia de Alsa está alineada para con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), estableciendo indicadores específicos para valorar en qué medida contribuimos a cada uno de ellos».

Fuente de la noticia: Alsa