La Unión Internacional del Gas (IGU, sus siglas en inglés) en asociación con el Oxford Institute for Energy Studies (OIES), ha publicado el Informe inaugural de la Encuesta Global sobre Gases Renovables y con Bajas Emisiones de Carbono, en la que han participado un total de 21 países de los cinco continentes de la red IGU.

El objetivo del documento es desarrollar una base de datos global sobre el estado actual de los proyectos de producción de biometano, biogás e hidrógeno bajo en carbono -operativos, en construcción o en diversas etapas de desarrollo- y evaluar así el estado de este nuevo mercado en crecimiento, considerado vital para la transición energética y para que el sistema energético mundial logre los niveles requeridos de descarbonización.

Las principales conclusiones del informe indican que la producción mundial de gases renovable es actualmente muy pequeña y tiene costes elevados. Actualmente, el biogás y el biometano cuentan con mayor número de plantas y mayores volúmenes de producción que el hidrógeno bajo en carbono.

Concretamente, la producción global de biogás y biometano es de unos 400 TWh, equivalente al 1% de la producción global total de gas natural (40.000 TWh), aunque su potencial es 20 veces mayor, pudiendo llegar a reemplazar el 20% de la demanda mundial actual de gas natural, lo que supondría la reducción de 1,5 gigatoneladas de CO2 de emisiones. El problema es que no hay suficiente impulso de proyectos en desarrollo para que este potencial se lleve a cabo.

Más de la mitad de dicha producción se concentra en unos pocos países de Europa (215 TWh) y cerca del 25% en China (87 TWh). Actualmente, solo el 10% de la producción total de biogás en Europa (24 TWh) se convierte en biometano apto para inyectarlo en la red de gas natural, principalmente en Dinamarca y Alemania. El resto se consume en pequeños volúmenes cerca del punto de producción, a menudo en comunidades rurales para la producción combinada de calor y energía.

Por su parte, la producción total de hidrógeno bajo en carbono supone solamente el 0,5% de la producción actual de hidrógeno, es decir, el 0,03% de la producción mundial de gas natural. Solo en los últimos cinco años se ha visto un ligero aumento en la producción, aunque ésta podría cuadruplicarse en 2023 en base a la cartera de proyectos anunciados. El informe señala que el hidrógeno verde es significativamente más caro que cualquier otra forma de gas renovable, pero esto cambiará a medida que los costes de la electricidad renovable y los electrolizadores disminuyan. Hasta que llegue ese momento, el hidrógeno azul es la fuente más rentable y comercialmente lista de este combustible limpio.

La IGU señala que el desarrollo y expansión de estos combustibles, requerirá de un apoyo político por parte de los gobiernos a nivel mundial, una iniciativa empresarial sólida y el acceso al capital para que los proyectos lleguen a ser viables.

Proyectos por países

Por países, la encuesta de IGU muestras que China, el mayor consumidor de carbón, cuenta con 102 plantas de biometano a gran escala distribuidas en varias provincias de las que 48 están operativas, 30 son proyectos en construcción y 24 están en etapa de factibilidad. Todos estos proyectos utilizan biomasa como fuente. Se espera que las 48 plantas operativas produzcan 3.650 GWh de biometano al año. China también está fomentando el desarrollo de hidrógeno verde. Cuenta con 56 plantas de hidrógeno bajo en carbono, de las que solo dos están operativas, 21 están en construcción y 22 son nuevos proyectos. Si todos ellos llegaran a término, la producción total de hidrógeno sería de 10 TWh. Muchos de los proyectos en construcción empezarán a operar a principios de 2022 o 2023.

EEUU tiene 15 proyectos de hidrógeno, de los que solo tres están operativos o en construcción. Uno de ellos es el Bakken Energy en Dakota del Norte, que convertirá una planta de gas de síntesis de gasificación de carbón en una planta de hidrógeno azul que podría potencialmente producir el 30% de la producción total de hidrógeno actual de país. Otro de los proyectos es el Intermountain Power Project en Delta (Utah), con una capacidad nominal esperada de 840 MW. Asimismo, los datos de la encuesta de la IGU señalan que de los 586 proyectos de biogás que hay en el país, 13 generan biometano.

Canadá, que cuenta con 279 proyectos de biogás por todo el país, tiene 12 de generación de hidrógeno, cuatro de ellos operativos. Si se realizan todos los proyectos, la producción podría crecer hasta los 372 GWh/año. Por su parte, ya operan 14 proyectos de biometano que producen 1.478 GWh/año de energía y 26 proyectos en desarrollo con una producción cercana a los 1.580 GWh/año.

Brasil tiene 62 plantas de biogás a biometano, de las que 44 son industriales y 13 de agricultura y ganadería. La mayoría son de pequeño tamaño y están ubicadas en el sureste del país. La producción anual estimada de biometano de dichas plantas es de 2 TWh. Actualmente, la base de datos no contiene ningún dato sobre proyectos de hidrógeno, aunque se han lanzado muchos proyectos piloto. Uno de ellos pretende convertirse en la planta de hidrógeno verde más grande del mundo. Se ubicaría en el Estado de Ceará y requeriría una inversión de 5.400 millones de dólares.

Fuente de la noticia y de la imagen: El Economista